Archivos Mensuales: marzo 2012

Tú y tu empresa: Tu crecimiento y tu propuesta de valor

Es curioso. Vivimos dentro de nuestra piel las 24 horas del día, los 365 días del año. Y sin embargo, creo que hay mucha gente(entre la que me puedo incluir) que no se acaba de conocer a sí misma. Esto, que podría sonar ridículo en un principio, no lo es. Y es que , como ya decía Heráclito hace miles de años, “Todo fluye”. Todos cambiamos con el tiempo. ¿Unos más y otros menos? Creo que no, creo que simplemente cambiamos.

Como informático que soy, yo siempre lo comparo con las versiones de un programa. Los programas empiezan siendo pequeños y simples, y no suelen dar problemas. Poco a poco lanzamos nuevas versiones en las que les vamos añadiendo funcionalidades, nuevos módulos… Y esto hace que, cuanto más grande sea nuestro programa, más susceptibles seamos a tener nuevos y complicados problemas, ya que tenemos que mantener más código. Eso es lo que nos pasa a nosotros mismos, cuanto más crecemos, más se complica nuestra vida, nos sobrevienen nuevas etapas, y con ellas nuevos escenarios que tenemos que tratar, y donde puede que nuestra experiencia anterior no valga de anda.

Los años pasan y (casi)todo cambia con ellos. La gente que nos rodea, nuestros amigos, nuestras aficiones, nuestros estudios o trabajos… También es cierto que los grandes amigos, la familia, la pareja de tu vida…Las cosas importantes no cambian :). Y nosotros aprendemos de todo ello, y si somos listos lo asumimos y nos adaptamos con cada cambio, sacando partido de lo bueno y aprendiendo de lo malo. Es ley de vida.

¿Y qué tiene que ver esto con los negocios? Pues simplemente , todo. Nosotros empezamos creando una pequeña empresa, y todo es ilusión, grandes retos, toda una vida por delante… Somos un niño pequeño. Luego vamos viendo que las cosas no son fáciles, y que hay que esforzarse mucho para crecer. Vendrán momentos malos, muy malos, funestos, pero como decimos todos, “lo que no te mata te hace más fuerte”. De todo se aprende, y esos momentos nos reforzarán y nos harán a la postre más grandes.

Al final vamos madurando, pero hay algo que siempre tenemos que conocer de nosotros, nuestros valores. Aquellas premisas que apoyamos, aquello que nos representa, nuestra ética, lo que nos parece justo, nuestro modus operandi.

También es muy importante tener presente en todo momento lo que nos hace buenos en algo, nuestra “propuesta de valor“. Creo que es importante saber en todo momento en qué somos buenos, qué es lo que nos apasiona, y proyectarlo en nuestros negocios. No estoy hablando de convertirnos en unos idealistas que solo hagan las cosas que les vienen ideales, hablo de algo muy simple: Hacer lo que mejor sabemos hacer de la mejor manera que sabemos hacer. En resumen, ser lo más efectivos posibles.

Eso sí, hay que trabajar muy duro. Pensadlo, nosotros dedicamos toda nuestra vida a conocernos, a trabajar en nosotros mismos para ser mejores personas y no naufragar en la vida, en la que muchas veces hay que luchar a muerte para ganarte el pan y que no te quiten lo que es tuyo. Lo mismo para nuestros negocios, hay que dar el todo por el todo, y si alguien no está dispuesto a ello… Le aconsejo que se plantee si quiere seguir con ello.

En conclusión, parece muy lógico, pero cuando nos enfrentemos a una gran acción todos deberíamos plantearnos preguntas de este tipo: ¿estoy haciendo esto de acuerdo a mis valores?¿lo estoy haciendo como mejor sé?¿estoy aprovechando al máximo mis mejores características, mi propuesta de valor? Y no asustarnos cuando veamos que todo ha cambiado, ¡es normal!

¿Por qué la vida es business?

“Business”. Es una palabra que hemos traido del inglés, y que a día de hoy muchos utilizamos, algunos incluso en su día a día.

Y yo digo : “La vida es Business”. ¿Por qué? Eso es lo que quiero demostrar en este blog y en general, en todos los post que vengan. Y es que, creo que todos tenemos nuestro pequeño emprendedor y empresario y lo sacamos todos los días a pasear. Todos los días hacemos ‘business’.

La vida es business… Y los sueños, sueños son.